QUE NO LO SEPA
No me ocultes ya más tu mirada
No te cause rubor mi presencia
Te reprocha, quizá tu conciencia
La maldad y lo vil de tu acción.
Destrozaste mi fe y mis anhelos
Has manchado mi hogar y mi nombre
Y ese ser que ahora es todo un hombre
Es el fruto de aquella traición
Son mis hijos, también sus hermanos
Como a ellos, también lo he querido.
Y el pecado que tú has cometido
Quede oculto en tu vida y tu ayer.
Y que sea feliz y dichoso
Que te crea la madre más buena
Que mi sangre no corre en sus venas
Nunca. Nunca lo vaya a saber.
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